viernes, 26 de agosto de 2011

El poema de las gotas de agua.


Recaer como en una gota de agua recaen
pensamientos de lluvia o de mar
o de rio entre tus piernas a las tres de la mañana.

Recaer como sol en el horizonte
mientras tus ojos esperan inquietos
la lluvia de tus pensamientos,
o el mar
o el sonido de rio que corre por tus piernas.

Recaer como ruido de rio
mientras el horizonte deja recaer el sol
para que pronto sean las tres de la mañana.

Recaer como rio entre tus piernas
sobre un mar que ya no existe.

Recaer en lo que ya no existe
con pensamientos de mar
para que se origine un horizonte.

Recaer en el origen de tus piernas
como gota de agua
en días de lluvia por los ojos.

Recaer en pensamientos de horizonte,
con sonidos de sol
que conduzcan al origen.

Recaer a las tres de la mañana
para que llueva en el horizonte,
y dejarme conducir hasta el origen
que posiblemente sean tus piernas,

Recaer posiblemente en tu mar o en el mío
mediante ruidos de lluvia
o corrientes de rio.

Recaer entre corrientes
para que exista el poema de las gotas de agua
y de lo que no existía,
es decir,
el horizonte.

Recaer mientras exista y existas
en el contexto de estos pensamientos,
o poema o palabras.

Recaer en ti.
Volverse a caer,
para levantarme con pensamientos
de lluvia,
o de mar
o de rio.

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