miércoles, 29 de junio de 2011

Sos la poeta.


A Cynthia Yolotl.

Se reta a la muerte
cuando se obliga al pensamiento
a pensar en ti.

Sos lo indecible.
Sos la cuestión boquiabierta
de preguntas que se contestan solas
si, las miran semejantes ojos.

Sos un entender a medias
estando o no estando,
o simulando estar y escuchar
las palabras posibles que
saldrán de tu boca de complejidad.

Te pareces tanto a la poesía,
te pareces al subsuelo de una duda
atorada en mi cabeza.

Por eso te pienso paralela
a la muerte y a lo que no lo es,
por eso este año
no se te vendrán encima
cápsulas de un sintiempo suspendidas.

Por eso eres enigma
y por eso no te recuerdo
aunque me acuerdo.

Sos la poeta que arroja poemas
contra una pared que se dispersa,
sos inspiración
de estos versos intrigantes que te contemplan.

Sos un apuro.
Sos la poeta.

M. Radamanthys.

martes, 28 de junio de 2011


Lo triste de llamarte noche
es esperar a que amanezca. 
Un diet coke no sirve para semejante apuro,
una idea de dios tampoco sirve. 

No sirven las plegarias, 
no sirven cacnhitos enmohecidos de la ausencia,
no sirve la lluvia cuando quema 
ni sirve ir a buscarte para decir que vengas, 
que me vuelvo más noche cuando te entibias
y sé nos viene el amanecer encima. 

Por eso quiero dormir no como las otras veces, 
quiero dormirme en serio 
y reinventarme en dos palabras, 
una que sea contigo 
y otra con lo que alguna vez seremos. 

Anochecerme menos es imposible, 
amanecer más tarde no lo podemos; 
es entonces 
que un amargo rojo se detiene a nombrar tu cuerpo, 
pero tampoco sirve.

lunes, 20 de junio de 2011

Hidromiel



Hidromiel es una idea
(es decir) también una sustancia.
Se origina a mitad de neurona
y corre hasta el explote a mitad de labios;

casi como un beso
desde dentro de un espejo
o casi como esto,
un fluir hacia lo incierto.

Hidromiel no contiene agua, la busca.
Hidromiel algo tiene que ver con la lluvia,
algo con los cuerpos,
algo con la eternidad en un frasco de cerezas.

Hidromiel se alimenta de ti
como se alimento de mí.
Es esa trascendencia que te lleva
de lo tierno al desenfado.
Hidromiel es una bestia inactiva
que se activa. 

sábado, 11 de junio de 2011


(?)
(Entonces)

Basta ya de que te invoques en el momento áspero,
en la hora en que todos van a dormir
con el deseo de que la angustia les conceda un sueño.

Momento después del tacto.
Momento después del parpadeo constante
para localizar el cuerpo y esperar
a que un dios bien muerto se lo coma
como al paréntesis del otro día o los otros tiempos.

Basta ya de llamarte verbo y esconderte
en un caleidoscopio que perteneció a la muerte
cuando era vida.

Basta ya de nuestro aroma incompleto que reduce a necesidad
(¡Ya no te llames poesía!
¡Ya no te parezcas a la de antes!
Ya soy un poco más monstruo,
la parte falta de equilibrio,
una mala profecía o una defectuosa esperanza).

¡Basta ya de que me vean tus ojos.
Basta ya del entonces
-y los días y los tiempos en un paréntesis-.

Baste el después del tacto,
se suicido el constante, surge la búsqueda
y el dormir espera entonces espera.
Ya no hay muerto.
Basta ya del arrebato;

que sea una suerte de dios quien nos bendiga,
que seas tú, tus ojos y yo, los míos.
Que nos seamos ajenos
como una "o" frente a la boca del silencio.

No habrá alimento que se llame necesidad.
Y entonces seremos lo áspero
para que ya no haya momento.
Hidromiel/M. Radamanthys.