viernes, 20 de julio de 2012

HidroMiel Ap. #66 Yo, la lluvia




No.

Diez mil veces no y diez mil veces nunca.

HidroMiel no se compara porque es la comparación misma

la secuencia que deviene del grito: el eco la lluvia la rabia

toda esta humedad esperando con las piernas abiertas al karma

todo este karma revoloteando con el tiempo

todo este tiempo que observa todo

este observar a tientas tras tu espalda toda

la sintaxis del mundo equilibrándose en la cama



HidroMiel malabarista

HidroMiel cara de angustia

Yo soy también tu infierno

porque dentro de la boca tengo pegados todos los infiernos.



Yo soy el silencio

el taladrante silencio aterrizante Yo soy

el que le dice versos dulces a la noche hasta la des-crucifixión



Yo soy tu Cristo Yo

Soy el que no duerme y escupe gusanos
                                                                        para adornar las nubes de mañana                                         yo

 el que traga días para que resucite el Viernes y dibuje               
                                                                        el rostro de la gloria algún domingo por la mañana             yo

esta deificación invisible de tus ojos                                        yo
                                                                 todos los colores                                                                         yo

el rincón nunca visto por Dios                                                   yo

esta creación monótona y recurrente                                     yo

electricidad colgante y temerosa                                             yo

la palabra justa para antes del terremoto                              yo

este monstruo recio esperando su conversión                      yo

un fluir raspante de la vida                                                        yo

el impresionista que antes fue todo menos eso                    yo

 búsqueda incesante del verdadero territorio                        yo

este territorio                                                                               yo

                   cachito de mundo                                                                        yo
robot de un yo mismo que no soy                                                                                                 
                                                                       yo el que entierra nuevos cuerpos en los mismos hoyos    yo 

una frivolidad que escribe                                                          yo
el que necesita de tus huesos para hacerme trazos alrededor del cuerpo

yo el desmemoriado                                                                    yo

                                                                    esta dimensión excusante para querer des-dimensionarme

                                                                      yo                            esta perplejidad                                            yo

sabor a zarzamora                                                                        yo

el que le encontró sonrisas al llanto                                         yo

el que sabe que no existe el olvido                                           yo

las cuerdas vocales correctas para decirte lo incorrecto      yo

esta obsesión tirana por tenerte                                               yo

esta música sin ruido                                                                   yo

mortandad incógnita                                                                   yo

esta Miel faltante                                                                         yo

esta agua necesitada del formol de tu saliva                          yo

praxis para la resurrección definitiva en holograma             yo

simbiosis de factor humano                                                      yo

      la emancipación opuesta a lo divino                                        

Yo. PoetaSerLluviaApocalipsis                     

Yo. AgüitaDeNube

Yo. Esta lluvia:

 


Es sorprendente el momento en que las moléculas se asesinan en el aire las unas con las otras.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Ocupame en invierno

Para Angie Denisse




Conozco el amor en verano
pero es en invierno cuando amo.
Amo los cachos de ti que se diluyen
bajo la sombra espesa de la boca
y entran en un debajo de la lengua
más abajo de la mía.

Amo que estés distante para aprender el alfabeto de la ausencia.

AmarilloMango,
pedazo de angustia que me soterra,
amo tus campos y tu materia de cristal como la lluvia,
amo tus flores que no conozco por que son del cielo.
No hay lugar donde no quepa  tu sabor
y que sea esa nuestra tegua:

Ocupame de la A a la Z
Ocupame de invierno a invierno
Ocupame de condensación a deshielo
Ocupame de eternidad a inicio
Ocupame de terremoto a boca
Ocupame de alfabeto a lengua

Ocupame con un calor como de existencia
Ocupame de destino a ruta
Ocupame de mar a Agua
¡Ocupame!
Soterrame con tu inercia
y haz dinamicas de azúcar sobre el hielo
para que siempre seamos invierno.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Mujer-enigma


La lluvia atrapada

en burbujas de fluidos

parecidos al cristal

con que fabriqué una ventana

entre la superficie de sus ojos

y la emoción de mi mirada,

es tan solo una gota de las olas que provoca.

Es por eso que no puedo olvidar su sangre.

Es por eso que a la Mujer-enigma
le pondré nombre de Agua
o de flujo o de cristal
para acordarme de ella

cuando se humedezcan
las nubes que veo allá abajo
o los arboles de mi costado
o las ideas de un adentro
más adentro que lo que hay afuera.

La Mujer-enigma sabe de rituales

que son simples y no rastreros como la magia.

La Mujer-enigma no sabe de conceptos de condensación,
ni de dinámicas poemarias,
ni de artificios glamurosos ni de hombres,
pero sabe ser mujer.

La Mujer-enigma nada tiene que ver con laberintos acuisiosos,
ni con espasmos como orgasmos,
ni con caos que la subyugan,
ni con premoniciones de semidiosa consumada
al grito de un “te quiero”
porque la Mujer-enigma quiere
o espera más.

La Mujer-enigma no podría ser puta
porque no aspira a paraíso alguno,
ni a deificaciones cosmo entre los hombres,
ni a más mujer entre las mujeres,
ni a más lascivia que a la de sus olas
ni a mas ensoñación de la que ya es,
porque la Mujer-enigma
aspira a eso, a ser Enigma,

La Mujer-enigma no me pertenece,
ni le pertenece a Dios
ni a ninguna sombra porque
mi Mujer-enigma se pertenece a sí.

La Mujer-enigma no se engaña ni se traga su saliva,
ni se siente luz, ni se siente amada
pero lo es.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Irse, morirse.


Arrojar el cuerpo a un hoyo sucio,
desentrañado,
aglomerado de polvo con tintes surrealistas.

Ensayar un vivir que no has vivido.
Regalar el cuerpo en una sola pieza,
implicando huesos, arterias,
 labios y palabras
que se quedaron atoradas en la vergüenza de uno.

Inmóvil,
con terremotos en las tripas
porque algo quiere salirse y gritarle a todos:
que no te lloren, que no te has ido aun,
que no te lloren, que no te avienten putas flores,
que no te entierren,
que te saquen
porque te estas muriendo.
Morirse,
conteniendo el miedo
más insoportable en un traje de muerto.

A oscuras;
buscando la luz
que te habían dicho que verías,
pero no vez nada más que gusanos que se acercan
para acompañarte mientras te pudres
y se te pudren las ganas
de seguir escribiendo cartas post-suicidas.

Morirse totalmente hasta olvidarse de todo;
encerrado como perro en otro encierro
que todos llaman cementerio
pero yo llamo basurero
porque muerto ya no sirvo para nada.

Morirse,
pero en verdad morirse,
gran pretexto para remediar todo y para irse.

Atardeceres deconstruidos


 
Arcas de Noé no aptas para el hombre,
dienunciados que equivalen a la sustancia precisa
del momento final en que todo se oscurece:

No habrá más piernas abiertas
ni mujer de tres días
con sabor a caramelo
y textura que endurece la mirada
por tanto presagio absurdo.

Queda una lejana fragmentación
y unas hojas de poesía que
no equivoca pero si comprende
la palabra efímero desde el cielo hasta su punta
-unas cajitas de arena me lo dijeron
retumbando en la madera de tantas cosas invisibles
que obvio no se ven pero se sienten-.

Sigo respirando aceite.
Sigo sin algunos cachos.
Sigo recomendaciones web
con micro bits que muerden, pero sigo.

Todo en la vida es verde.
Verde con imperfecciones,
verde como el color aural de lo verde,
verde como la putrefacción Lorquiana,
Verde,
 yo no te quiero verde.

Y  así el siseo de lo escondido cuando callas entumece,
hace tiritar de amor,
hace suicidar tus cartas,
hace guiños en el mail
y hace deglutir en carcajadas.

Supra fantasías en el óxido robótico de tus manos.

Sabor recuerdo,
sabor deconstrucción de tardes,
¡Venga!
¡Vamos
que se hace tarde!.

martes, 30 de agosto de 2011

Hambre



Yo conozco a otros suicidas
que se guardan el temor en la osamenta,
que se bañan en licores almibarados y  
que se tallan con estrellas los raspones desfluorescentes
por la influorescencia de la vida.

¿A dónde se nos fue el color?
¿A quién se le ocurrió dejar a oscuras
a estos oscuros inconsolables?

Me han dicho de su llanto a mediodía
y sé de su embriaguez disparatada;
tienen hoyos en el cuerpo
y minúsculas frases de la muerte esperando
– no sé por qué esperando- un beso dulce,
y luego gotitas vilicas en consecuencia
de las brutales bestias que les gritan desde dentro:

¡Hambre, una caja torácica!,
¡Hambre –no sufras- tu eres el sufrimiento!
¡Hambre -son de frágil compañía-¡
¡Hambre -son baratas válvulas de escape no por el escape
sino porque no funcionan los inservibles-!
¡Hambre -son bombas hechas a medida-¡
¡Hambre -reconstruyen, se convierten, te destruyen-¡
¡Hambre, alguna vez soñé contigo!
¡Hambre, ¿qué es el advenimiento?!
¡Hambre,
esos suicidas te tienen hambre!